I Ching: movimientos y cambios reales

Lanzar las monedas es una técnica que resalta las permanentes posibilidades de cambio en el vacío. La interpretación considera el interjuego de fuerzas que tienden hacia el orden y hacia el caos para caracterizar las situaciones, investigar y planificar acciones concretas.

El Libro de los Cambios consiste en imágenes surgidas de conceptos o metáforas comunes a los ritmos naturales. De esa manera, el Libro permite conocer la posición propia del ser humano para proporcionarle una base correcta para la acción. Lo hace al intentar acercarnos a las posibilidades del vacío, abandonando la oscilación entre extremos.

Como principios estructurantes, lo fuerte (yang) y lo débil (yin) son opuestos que rigen, cada uno, y por momentos, los cambios. Yang es energía primaria, espiritual, luminosa, activa, fuerte, movimiento original que crea y conduce desde adentro hacia fuera. Es lo etéreo, iniciador y creativo. Yin son movimientos de la Tierra, espaciales, que se dejan llevar por otros más fuertes. Es lo material, nutritivo. Lo yin se abre y se cierra. Cuando lo yang se mueve, lo yin se abre y concibe todos los seres. Cuando lo yang se detiene, lo yin se cierra abarcando todas las cosas. Lo Creativo determina la forma que ha de tener cada ser y lo Receptivo la adopta haciendo que prospere y se despliegue. En conjunto, yin-yang es la regla cósmica que muestra que toda situación deviene y encierra su opuesta, no es una sin la otra, y se hallan todas sometidas a la fuerza del poder creativo para cambiar.

Los fenómenos de la naturaleza son cíclicos, se repiten, pero no lo hacen de cualquier forma sino siguiendo una secuencia (primavera, verano, otoño, invierno). El Libro recurre a la simbología (números, fechas, estaciones del año, imágenes, narraciones históricas) para leer la vida humana en términos naturales. La conciencia de la inexorabilidad de los ciclos, la meditación sobre las imágenes y sus dictámenes brinda el conocimiento para tomar decisiones en todas las situaciones. Para ello, la no resistencia al cambio es la conformidad de la conducta personal con las leyes de la naturaleza.

Respecto de las preguntas, a mayor pertinencia de las mismas, mayor asertividad en las respuestas. La clave para conseguir precisión radica en efectuar la pregunta adecuada, y para ello conviene reflexionar sobre qué conviene indagar. ¿Cómo? Teniendo en vista cuál es el objetivo e intención de nuestra pregunta, hacia dónde se dirige, qué finalidad buscamos o qué interés mueve nuestra motivación, de manera tal de facilitar que el oráculo se abra hacia respuestas impensadas o ni siquiera imaginadas.

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